Etiquetas

Abu Dhabi (3) Acre (1) aeropuerto de Tel Aviv (1) África (1) Akko (2) alojamiento (21) Amelie (1) América del Norte (2) América del Sur (1) Amsterdam (1) arquitectura (1) Asia (2) Atenas (1) avión (1) Avis (1) Barcelona (2) Bélgica (2) Berlín (5) Bhutan (1) Brasil (1) Brujas (1) brunch (1) Bruselas (10) Cádiz (2) Cantabria (1) Chile (1) China (10) ciudades (32) ciudades creativas (20) compras (4) Cornualles (1) Cornwall (1) cosas (14) Cuba (4) cultura (8) Dar es Salaam (1) Doha (2) Emiratos Árabes (2) España (8) Estados Unidos (3) Estocolmo (1) Europa (11) formentera (7) Francia (2) Galicia (1) gastronomía (5) Gijón (5) Granada (3) Grecia (2) Haifa (1) Hawai (4) historia (1) Hong Kong (1) Iberia (1) India (1) Inglaterra (2) islas (1) Islas griegas (1) Israel (8) Italia (3) Japón (4) Jerusalén (2) Jordania (1) Laos (3) le loir dans le théière (1) Leeds (1) Londres (2) Los Ángeles (1) Madrid (3) Málaga (1) Maldivas (1) Manhattan (1) Mar Muerto (2) Masada (2) Mascate (1) Me Gusta Volar (1) Méjico (1) México (1) Milán (1) monumentos (1) Moscú (6) motivos para viajar (2) Mozambique (1) Museo del Louvre (1) museos (5) Noruega (6) Nueva York (10) Omán (1) Oriente Medio (2) Oslo (1) París (6) Pekín (1) Perú (2) preparativos (1) Qatar (2) Reino Unido (2) restaurantes (1) Safed (3) San Diego (2) San Francisco (3) San Juan de Acre (1) sicilia (1) Siete maravillas del mundo moderno (1) Sol y playa (3) Suazilandia (1) Sudáfrica (4) Suecia (2) Sur de California (2) Tailandia (3) Tanzania (8) Tarragona (1) Tel Aviv (2) Toscana (1) transporte (4) trucos para ahorrar (1) Turismo Solidario (1) Turquía (1) US Airways (1) viajar (1) viajes (2) Viajes y cosas de los AMIGOS de M (6) Viena (1) visitas (1) volar (1) vuelos (3) Yemen (1) Zanzíbar (2) Zefat (1)

O te lo cuento o reviento (Galicia)


El otro día me probé unos pantalones renegados. Los llamo así por ser de esos que uno acaba condenando sine die al más absoluto de los olvidos.

Pues bien. Una vez enfundados, me percaté de que había algo guardado en uno de sus bolsillos ¿Qué se escondería ahí? Pues resulta que, arrugada, reposaba latente una tarjeta de visita, dormida en espera de ser rescatada. Fue verla y destapar la caja de los buenos recuerdos.

- ¡Anda, Casa Lourán!

Casa Lourán fue mi refugio rural durante un par de días, allá por el 2010. Un remanso de paz del que guardo una reminiscencia muy especial, ya que quedé tan, tan satisfecha, que automáticamente pasó a formar parte de ese club de experiencias selectas que necesitas compartir con los demás y recomendar a todo el mundo.




Siguiendo con el episodio de la tarjeta, decidí divertida aprovechar la excusa para trasladarme todo lo posible hasta las sensaciones que me habían invadido años atrás. Para ello, hay un ejercicio muy interesante que recomiendo y que consiste en ir al buzón del correo electrónico y bucear en los emails que en su día se enviaron a amigos y familiares explicando las sensaciones post viaje. Es una de las mejores y más divertidas maneras de revivir, a través de las palabras compartidas, la síntesis de lo experimentado. Vamos, que es infalible. En mi caso, siempre topo con alguna definición sucinta de cada una de mis escapadas. 

En el caso de Galicia, viaje que enmarcó la visita a Casa Lourán, recuerdo haber escrito a mi primo lo siguiente:

"Hoy he vuelto de mi viaje a Galicia. La boda ha sido espectacular. Además, ha sido una gozada alejarme de todo. Hemos disfrutado de la parte rural y de la urbana, hemos montado en bici, comido pulpo, bebido Moet Chandon, dormido solos en una casa rural en medio de la nada (...) ¡un 10!" 

Pues sí, esas palabras me parecen un buen resumen. Y esa casa, en medio de la nada, no es otra que Casa Lourán, sinónimo de un montón de detalles. Recuerdos de aquella habitación de madera y sus sábanas extremadamente suaves. De la chimenea y de lo impresionante que fue tener una casona enorme para nosotros solos. Pero, sobre todas las cosas, el recuerdo de esos desayunos compartidos con Ana (la dueña) en la cocina de la casa, deleitándonos con productos caseros salidos de sus manos. Una auténtica experiencia local.

ELECCIÓN DEL ALOJAMIENTO



Ahí mi querida amiga V jugó un papel fundamental.

Me había hablado de la página Secretplaces, portal en el que había reservado donde dormir por esos lares. Se había alojado en una tal Casa de Castelo de Andrade que le había encantado y que calificaba de "maravilla". También se había hospedado en la Casa Grande Fontao pero ahí los precios se habían disparado desde entonces.

Siguiendo su ejemplo y mientras intentaba reservar alguna de sus recomendaciones, tropecé con un hotelito rural que tenía muy buena pinta: 

Pues...¡bendita la hora! No podríamos haber elegido mejor.

¿QUÉ HACEMOS LOS DOS DÍAS PREVIOS A LA BODA EN CORUÑA?

Garantizados ya techo y cama, lo siguiente fue decidir cómo íbamos a aprovechar las dos jornadas (jueves y viernes) que pensábamos destinar a hacer ruta. Opté por dirigirme a una amiga del alma que es gallega con unas preguntas muy concretas:

1- Rutas en coche.
2- Pueblos bonitos.

Y ella me recomendó lo siguiente (consejos que guardo como oro en paño):

Aunque habrá mil opciones, se me habían ocurrido dos sitios, que te había comentado, por donde podíais ir.
Hacer ruta por a Costa da Morte, o ruta por as Fraguas do Eume.


(...) Por la Costa de la Muerte podías empezar por Malpica, que esta cerca de Coruña (a unos 30 min) e ir bajando por la costa hasta LaxeCamelleCamariñas (famoso por los encajes) y Finisterre. Ahí es donde acaba el camino de Santiago. Donde iban los peregrinos a quemar las botas mirando al mar. La costa está llena de pueblecitos, faros, playas, montañas...la carretera no es muy buena pero las distancias no son muy largas. Para volver a Coruña podéis bajar hasta la ría de Muros y Noya (que es de mis preferidas) y volver por autopista desde Santiago (Stgo-Coruña es menos de una hora). Hay una web (http://www.costadelamuerte.com/) que está bastante bien con mapas y alojaminetos. Para esto yo iría con calma y según fuese el día buscaría sitios para dormir. No creo que haya muchísima oferta hotelera pq son pueblos muy pequeños, pero como hay muchos, siempre encontraréis algun sitio majo para quedaros. Si va bien el día, podéis hacer noche en Muros (que es bastante grande) ver la ría al día siguiente y volver a Coruña por Stgo.


Otra opción son las Fragas do Eume. El río Eume está en al norte de Coruña (a costa da morte esta al sur) y tb muy cerca. Es una zona muy húmeda (ir preparados con botas) pero con mucho encanto. Está llena de rutas de senderismo, monasterios, pueblecitos...es muy tranquilo y la gente dice que es mágico.  Esta web tb os dice por donde empezar (http://www.eumeturismo.org/). Este link tb me gustó ( www.verdenorte.com/mapas/gal/fragas_eume.jpg).


Vayáis donde vayáis vais a disfrutar mucho. Son sitios preciosos, muy tranquilos y cerca de Coruña para poder verlos bien en dos días.

¿QUÉ HICIMOS FINALMENTE?

Casa Lourán está estratégicamente ubicada en el municipio de Monfero.

Monfero, a su vez, pertenece a la comarca de O Eume (enlace  súper completo). La  comarca me pareció una auténtica pasada, principalmente porque lo combina todo: mar y montaña, pueblos de pescadores, cultura y vida rural. 

A continuación podemos ver donde está Eume respecto a Galicia:



En una primera fase del viaje, aprovechamos elementos clave del entorno de la casa para:
Otra de las visitas que recuerdo con cariño fue la de Lugo, experiencia que compartí en el portal de viajes minube.es bajo el título "fascinada por sus tejados". 



¿QUÉ MÁS PUEDO DECIR DE CASA LOURÁN?

Esta fue mi valoración en el portal de Toprural:



¿MORALEJA?

En definitiva, hace mucho que declaré abiertamente que soy una enamorada del norte de España, tierra del buen comer, del buen beber y de la buena naturaleza. Por eso, aunque vivo en el paraíso, disfruto recordando lugares como Casa Lourán, auténticas joyitas de la corona que una necesita imperiosamente poner en valor como se merecen.

¡Misión cumplida!


2 comentarios:

  1. Que ilusión leer sobre ese bello entorno!! Justo hoy hablaba con David de regresar al camino, nos queda pendiente de Santiago a Finisterre y al ser pocos días igual a la vuelta nos dejamos caer por este bello refujio del cual ya había oído hablar en los foros. Que bonita es Galicia...

    ResponderEliminar
  2. Hola Pat:

    yo te lo recomiendo. ¡Seguro que volverás encantada!

    Gracias por tu comentario y un abrazo.

    ResponderEliminar

Si te ha gustado lo que has leído, por favor, ¡comenta! Me hace ilusión saber si hay alguien ahí y qué piensa. ¡Gracias!