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Qué hacer en Tarragona

Tarragona no me parece una ciudad bonita. De hecho, la entrada en vehículo desde el aeropuerto es poco agraciada: las ventanas del autobús te devuelven el reflejo de un paisaje industrial plagado de torres de fábricas y de cúpulas que rozan el estilo apocalíptico. Aunque suene lapidario, lo suyo es ser sincero y llamar a las cosas por su nombre, ¿no? Así que desde ya despejo esa duda.

Eso sí, debo decir que no significa en absoluto que no me guste. Porque si algo no se le puede negar a Tarragona es que se trata de una urbe cargada de historia y con un patrimonio romano frente al cual, como mínimo, uno debería quitarse el sombrero. Es un destino tranquilo en el que aprender mucho y calarse hasta los huesos de cultura.

Mi contacto con la capital de la provincia de Tarragona no ha sido vacacional, por lo que no puedo incluir un relato de viaje, que es lo que me gustaría. Pero sí voy a contar de ella lo que a mí me apetecería saber. Es decir:

¿Tarragona vale la pena? 
¿Qué se puede hacer ahí?
¿Y qué tal la comida?
¿Cuándo es buena época para ir?

Si como es mi caso, tu ciudad está conectada por un vuelo directo de bajo coste con el aeropuerto de Reus, Tarragona puede ser una interesante escapada de fin de semana (o de más tiempo si lo combinas con excursiones por la provincia).

Su plato fuerte evidente es el conjunto monumental romano declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, que se concentra en lo que ellos denominan "Parte Alta" (lo que en otros lugares equivale al casco antiguo o casco viejo). Se trata de una zona que se recorre fácilmente a pie y en la que, por ejemplo, te sientas en una plaza y tu vecino es un muro del Fórum Provincial, es decir, unas piedras que te llevan unos cuantos cientos de años (siglo I). Esas cosas pasan en Tarragona.

Otro momento estelar es aquel en el que, desde la distancia, vislumbras su bien conservado Anfiteatro Romano (s.II). Es precioso. La pena es el entorno (hay algunos edificios alrededor que suponen un impacto visual poco afortunado). Aun así, nada estropea la magia de contemplar su ubicación de espaldas al mar pero rozándose con él. Se trata de un lugar visitable muy especial, sobretodo si coincide con la actividad en la que recrean luchas de la época. Desde las calles laterales puedes observar el espectáculo y la gente en las gradas parece divertirse de lo lindo. Ese es un buen plan para el sábado por la tarde.

Otro rincón especial es el Museo de la Romanidad (Pretorio), que voy a utilizar como excusa para dar respuesta a otra de las preguntas habituales: ¿cuándo es una buena época para ir? 



Del 16 al 26 de mayo se está celebrando la XV edición de Tarraco Viva, el Festival Romano de Tarragona en el que nos invitan a "un viaje a la antigua civilización romana". En la práctica, son varios días cargados de exposiciones, puertas abiertas en museos, jornadas gastronómicas, charlas, música, lecturas dramatizadas, recreaciones históricas, etcétera, etcétera, etcétera.

Hablando de música. Tuve la fortuna de asistir a un concierto de Ludi Scaenici, un cuarteto italiano que combina sabiamente las melodías de la antigua Roma con textos de Ovidio, Séneca, entre otros y que, en una atmósfera muy divertida, logran que los espectadores revivan la música de la época. Los instrumentos que pasean no tienen desperdicio. 

Hablando de cosas ricas, la mejor fideuà que he probado en mi vida fue en L' Ametlla de Mar, pequeña  localidad costera a media hora en coche de Tarragona ciudad. Ahí lo dejo.



También destacaría el paisaje entre Tarragona y la localidad de Gandesa. Fui hasta allí en autocar privado(algo más de una hora de trayecto) y disfruté con los viñedos y las montañas. Al llegar, se pueden visitar:




Ambos son recomendables. En el museo, eso sí, el audiovisual me resultó poco atractivo y demasiado largo.

Mi conclusión personal y sincera es que Tarragona, sin ser imprescindible, no decepcionará.

FICHA TÉCNICA

Alojamiento: Hotel Catalunya Express (2*).

¿Lo recomendaría?: depende. Es un hotel barato (ronda los 50 euros por noche la doble con desayuno) y funcional. Las habitaciones carecen de cualquier tipo de encanto pero es pequeño y su ambiente es familiar, lo cual es de agradecer.
Situado muy cerca de la estación de tren, la zona en la que está es algo decadente pero segura. Su principal ventaja es que está pegado al Palacio de Congresos.



Anfiteatro Romano



Precio y lugar: pulsar aquí.
Uno de esos edificios de la antigüedad que hay que visitar.

Pretorio y Circo Romano

Precio y ubicación: pulsar aquí.

Concierto de Ludi Scaenici. Ver vídeo pulsando en el nombre.

Idioma: castellano/italiano.
Coste: 5 euros.
Duración: 1 hora.
Lugar: Fórum Provincial. Pretorio. Sala del sarcófago.
Varias actuaciones durante el festival.
Divertido y educativo. Para todas las edades.



P.D: PLAN PARA EL DOMINGO POR LA MAÑANA. 

1) Recorrer las calles del centro y dirigirse a la Catedral. En los alrededores hay un ambientazo gracias al mercado callejero de objetos de segunda mano.



2) Tomarse un vermout. Alicia, del blog Los Viajes de Ali, me recomendó un lugar típico para tomar el vermout el domingo al mediodía. Se trata de La Casa del Vermout, en la parte alta de la ciudad > en la Plaza del Rei (muy cerca del anfiteatro romano). Si entráis en la web (el enlace está en el nombre) os sonará la música de Sabina, fiel reflejo del estilo del local (algo casposo, sobretodo la parte interior). Por vermout para tres, un bol de patatas fritas artesanas y una ración de ensaladilla nos cobraron 24 euros. No es barato pero aun así volvería, por su ubicación y su atmósfera. Tiene terraza.




2 comentarios:

  1. Hola!
    Cuando dices que la mejor fideuá la comiste en l'ametlla de mar... Podrías especificar dónde?? Gracias!

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    Respuestas
    1. ¡Hola!
      Por desgracia ese dato se perdió en la memoria (solo recuerdo que estaba muy cerca de la Lonja del Pescado). Preguntaré a mis compañeros de viaje, a ver si alguien lo recuerda.
      ¡Un abrazo!

      Eliminar

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