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6 noches en Madrid

He perdido la cuenta de las veces que he visitado Madrid. Por diversos motivos, mix de trabajo y placer, La Villa ha sido objetivo de mis vuelos en más de diez ocasiones (probablemente más de cien) a lo largo de los últimos años. Y se dice rápido.

MADRID VERSUS BARCELONA

La primera vez que fui a Madrid era una mocosa (aunque entonces no lo creía). Iba al instituto y unos amigos (cuando el término amigos equivalía a algo así como ser hermanos de sangre) decidimos escaparnos en Semana Santa a conocer la capital. ¡Toda una aventura! Entonces nos alojamos en el Hostal Filo, en plena Plaza Santa Ana. Lo de menos era el glamour o donde caer rendidos por las noches, lo importante era estar todos juntos y reirnos. Tiempos en los que "El día de la Bestia" era "lo más" y contemplar el luminoso de la Schweppes le hacía sentir a uno más cool y cultureta que recorrer el Reina Sofía. 

Sin embargo, a pesar de esa primera incursión, no volví a visitarla hasta mucho después. Mi adolescencia caprichosa me hizo mirar hacia otro lado, hacia un lugar más cercano: Barcelona.

La ciudad condal fue para mí la juventud. Entonces era habitual que los mallorquines emigraran a la aun-en-potencia meca cosmopolita, para tramitar sus sueños de futuro y gloria a través de (locos) años universitarios. Entonces, cualquier excusa era buena para regalar una visita a alguno de esos amigos, coincidiendo con un concierto o, directamente, sin motivo alguno. Recuerdo ese piso que Ana tenía en el barrio de Gracia y que tanto me gustaba...

Madrid ha significado para mí la madurez. Poco a poco esos amigos mallorquines residentes en Barcelona regresaron a la roqueta y, servidora, se sintió algo huérfana. Pronto me adoptó Londres, ¡oh Londres! Y el flechazo fue instantáneo. Ya no había urbe que pudiera rivalizar en encantos.

Y luego, poco a poco, llegó Madrid. Asomó la cabecita, se presentó y pensé: ¡qué ciudad tan simpática! Eso, unido a que algunas personas clave en mi vida se mudaron a la ciudad más grande y poblada del país, hizo que surgiera una relación de colegueo que se afianzó con los años y que espero que no se pierda nunca. Porque Madrid es, ante todo, mi colega.

Un colega que ha sido escala de vuelos, testigo del inicio de muchos sueños viajeros, del (agotador) final de grandes aventuras, de la despedida de soltera de una amiga, del bautizo de mi ahijada y de citas, como la última, puramente laborales.

MI ÚLTIMO VIAJE

Cuando uno viaja por trabajo le suelen quedar pocos huecos, aunque siempre se hace uno con regalitos en forma de nuevos descubrimientos. En esta ocasión he regresado con dos tarjetas de visita que, escaneadas, revelarían dos grandes experiencias, ambas muy recomendables: los restaurantes ZEN MARKET y WITHBY

ZEN MARKET

Zen Market está lleno de detalles. Tanto de atención al cliente, como de buen gusto en la decoración. En la calle,  por ejemplo, te reciben cogiéndote la llave del coche y aparcándotelo. Y dentro, en el local espacioso, todo es puro lujo asiático. ¿Estamos en Madrid o en Manhattan?



Cenamos entrantes y principal, todo regado con un buen caldo: el Termes. Mi pato a la naranja fue el mejor que he comido nunca (ni siquiera en China). 


¿Y qué decir de las vistas? Tomarte una copa casi rozando el césped no tiene precio. Vamos, que de haber estado Ronaldo en el campo, ¡casi podría haber brindado con él!

WITHBY


En el enlace de mi nube a pie de post resumo mi experiencia en este local. Sí, repetiría. Me llevaría a amigos, nos tomaríamos una copa y se quedarían la mar de contentos. Seguro.


La mesa antes de llenarse con rabo de toro, pez mantequilla y otras delicias...



Buen ambiente de jueves noche en el Withby



FICHA TÉCNICA

Alojamiento: 
Hotel Catalonia Goya (www.hoteles-catalonia.com)
Habitación doble (la 406). Orientada al interior y, por tanto, muy tranquila. Espaciosa. 
Edificio pequeño y en buen estado. 
Lo peor: el hall (muy pequeño). La tele de la habitación (también pequeña). Detalles incómodos de la decoración (cosas como tener que cerrar la puerta para poderte mirar en el espejo sin barreras visuales).
Lo mejor: su ubicación, muy céntrica y en buen barrio (en plena Calle Goya, en el barrio de Salamanca). Muchas tiendas alrededor.

Donde comer: 
Zen Market (www.zenmarket.es)
Se trata de un lugar singular y con mucho encanto.
Restaurante ubicado dentro del propio campo de fútbol Santiago Bernabéu. Algunas de las mesas (entre ellas, la nuestra) cuenta con impresionantes vistas sobre el terreno de juego. 
Cocina asiática: china y japonesa.
Muy recomendable. Comida exquisita. 
Caro(60 euros/cabeza, vino incluido). Servicio impecable. 

Withby (Withby.es
Tapas y raciones.
Bien de precio (aunque las raciones, compartidas entre los comensales, acaban siendo algo moderadas).
Decoración y ambiente muy actual. Local de moda. Público mayoritariamente de mediana edad.
Más información en mi rincón de www.minube.com. Pulsar aquí.


TIP VIAJERO

¿Conoces www.eltenedor.es? Si reservas tu mesa a través de ellos, lo que comas te sentará mejor porque te saldrá a mitad de precio. No está mal, ¿verdad? Nosotros lo usamos en Madrid y quedamos muy contentos. 

2 comentarios:

  1. Aquí un madriletas al teclado, dando fe de la veracidad de los datos aportados. Encima, con un estilo entretenido y muy buen gusto. Enhorabuena por el blog, ¡te seguiré con atención!

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  2. ¡Muchísimas gracias! Me alegro de que te guste. Por cierto, bonita ciudad la tuya. ¡Un saludo!

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